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Lima, 07/08/06 (NE – eclesiales.org) Con gran alegría y espíritu de acción de gracias el R.P. Jaime Baertl, SCV celebró el vigésimo quinto aniversario de su Profesión Perpetua en el Sodalitium Christianae Vitae. En el día que la Iglesia celebra la Transfiguración del Señor, el P. Baertl presidió ayer al mediodía la Eucaristía en una repleta iglesia Nuestra Señora de la Reconciliación.
Participaron en la Misa, Mons. José Antonio Eguren, Arzobispo Electo de Piura, así como Mons. Antonio Santarsiero, Obispo de Huacho, quienes estuvieron ubicados en un lugar especial de la amplia nave. La mamá y el papá del P. Jaime encabezaban un muy nutrido grupo de familiares en los que había hasta cuatro generaciones de descendientes. También estuvo presente D. Luis Fernando Figari, Fundador y Superior General del Sodalitium, así como numerosos miembros de la Familia Sodálite y centenares de amigos y relacionados espirituales del conocido sacerdote limeño, quienes colmaron la amplia iglesia para acompañarlo en este importante aniversario. Durante su homilía el P. Baertl destacó la celebración de la Fiesta de la Transfiguración, así como la necesidad de vivir en acción de gracias por los innumerables dones derramados por el Señor. Asimismo, recordó la necesidad de responder siempre al llamado del Señor, expresando su alegría en particular por su llamado a formar parte del Sodalitum. En sus palabras, que causaron intenso impacto entre los participantes, describió y dio ejemplos de algunos de los acentos apostólicos de esta Sociedad de la Iglesia, como su labor con los jóvenes, con los más pobres, enfermos, desprotegidos, con la cultura, así como su hondo sentido de pertenencia a la Iglesia y de adhesión al Sumo Pontífice. Al culminar su homilía expresó su agradecimiento al Señor, así como a todas las personas que lo han ayudado en estos 25 años a recorrer el sendero de su vocación y fidelidad. En especial agradeció al Fundador del Sodalitum, L.F. Figari y a sus padres, Alfredo y Alicia, señalando que a los 25 años de profesión perpetua y a los 32 años de haber aceptado su vocación podía exclamar: "¡Estoy feliz!". Culminó sus palabras testimoniales y su interpretación de la lectura del Evangelio del día, señalando: “Gracias a Dios, y le agradezco desde lo más profundo de mi corazón al Señor, porque de verdad puedo repetir con Santa María: ‘Mi alma glorifica al Señor’”. Terminada la Misa se formaron largas líneas de personas que deseaban expresar su congratulación al sacerdote sodálite por sus Bodas de Plata de Profesión Perpetua. Actualmente el P. Jaime Baertl es Asistente General de Espiritualidad del Sodalitium Christianae Vitae.
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