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Piura, 23/09/06, (Noticias Sodálites).- Mons. José Antonio Eguren Anselmi SCV, Arzobispo de Piura, ha publicado su primera carta pastoral dirigida a los sacerdotes, consagrados, consagradas y fieles de la arquidiócesis con ocasión del mes de octubre en que «miles de piuranos y tumbesinos peregrinarán con fe y amor a Ayabaca para visitar al “Señor Cautivo”, o acompañarán por nuestras calles y plazas a la Sagrada Imagen del Señor de los Milagros en cada uno de sus recorridos procesionales».
El nuevo Arzobispo señaló la importancia de tomar este mes de intensa religiosidad para mirar al Señor Jesús que «es la respuesta definitiva a la pregunta sobre el sentido de la vida y a los interrogantes fundamentales que inquietan a tantos hombres y mujeres de nuestro tiempo . Él y sólo Él, es el camino a seguir para llegar a la plena realización personal, que culmina en el encuentro definitivo y eterno con Dios». En su Carta señala la importancia de acompañar la religiosidad con deseos y actos sinceros como concretos dirigidos a la santidad, conversión, apostolado y caridad. Igualmente señaló que la conversión necesita el auxilio de la gracia y ésta se obtiene a través de los sacramentos. «De ahí la importancia de la participación activa y consciente en la celebración de la Santa Misa, de manera especial en el Día del Señor, el día Domingo, celebración semanal de la Pascua, así como el recurso frecuente al sacramento de la Confesión también llamado de la Reconciliación». Con respecto a la importancia del apostolado, el Arzobispo sodálite acentuó la importancia de ciertos ámbitos de acuerdo a la realidad que vive nuestro país: la familia, la juventud, la educación, la cultura, el mundo del trabajo, la defensa de la vida, los medios de comunicación social y la religiosidad popular. Igualmente precisó la importancia de la caridad pues para la Iglesia «la caridad no es una especie de actividad de asistencia social que también se podría dejar a otros, sino que pertenece a su naturaleza y es manifestación irrenunciable de su propia esencia», señaló. Mons. Eguren exhortó a su feligresía a vivir coherentemente su fe pues «sólo surgirá una Piura y un Tumbes nuevos, sólo surgirá el Perú nuevo que todos anhelamos, si hay piuranos y tumbesinos nuevos, con el sincero y exigente esfuerzo de ser mejores cristianos, en todo semejantes a Cristo, el Hombre nuevo y perfecto». La Carta Pastoral termina con una bella oración a Santa María que Mons. Eguren recoge del Papa Benedicto XVI.
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