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«Y fue un día como hoy, sin duda con la inspiración de lo alto, en el día de la Inmaculada, que empezó también su camino el Sodalicio de Vida Cristiana. Y ustedes saben que Dios no hace las cosas por casualidad.
Sin duda el Sodalicio y el Movimiento de Vida Cristiana, que nació después de unos años, como todas sus ramificaciones, tiene esta gran finalidad: ser un signo del amor de Dios para nuestro tiempo. Es una responsabilidad grande; ustedes, los miembros del Sodalicio y el Movimiento y todas las familias que indirecta o directamente viven en este espíritu y que este espíritu inspira, tienen una gran responsabilidad…El Santo Padre invita a realizar la Nueva Evangelización, en todo momento, en este final de siglo. La Nueva Evangelización es el alma del Sodalicio. Y entonces hay una responsabilidad inmensa de penetrar, de asimilar la vida de Cristo, su mensaje, el Evangelio, asimilarlo en nuestra vida para poderlo transmitir a nuestros hermanos con autenticidad, en totalidad». Mons. Fortunato Baldelli (Cuando era Nuncio en el Perú, actual Nuncio de Su Santidad en Francia) Homilía con ocasión de un Aniversario del Sodalicio Iglesia «Nuestra Señora de la Reconciliación», Lima, Perú 8 de diciembre de 1994
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