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«He pensado, escuchando la Primera Lectura, que también en el Sodalicio ha bajado, ha descendido el Espíritu Santo. La Familia Sodálite es una obra del Espíritu Santo». «Pues ese mismo Espíritu que descendió hace dos mil años sobre los Apóstoles descendió también en el Perú, hace algo más de 30 años sobre un grupo de jóvenes, muy jóvenes entonces, y al igual que a los apóstoles les transformó la vida. Y desde Luis Fernando joven en esa época... y el grupo de jóvenes que lo acompañaron entonces empezó a germinar la semilla que el Espíritu Santo hizo fructificar con su sombra como fecundó a la Santísima Virgen María y comenzó a germinar poquito a poquito, casi sin darnos cuenta, una serie de realidades al interior de la Iglesia que hoy día conforman la Familia Sodálite que nació en Lima y que más o menos rápidamente cruzó las fronteras de la Arquidiócesis y poco a poco cruzó también las fronteras del país y que hoy día ya de alguna manera se extiende por toda la tierra».
Señalando que es un testigo de los primeros pasos del Sodalicio y de cómo veía hacer apostolado en el barrio a los jóvenes de entonces, el Arzobispo de Arequipa añadió: «La Virgen María fue la que convocó a estos jóvenes y les dio esta fuerza, que en treinta y tantos años no solamente no han perdido sino que ha aumentado, esta fuerza de apostolado, esta fuerza de radicalidad evangélica que de alguna manera hay (que reconocer en estos jóvenes) que hoy día hacen su Profesión Perpetua, y que se han encontrado en este bello carisma, lo que de seguro les ha traído entre otras cosas una radicalidad evangélica que caracteriza a la Familia Sodálite». «Hoy es un día de fiesta, para todos los que estamos aquí, para estos tres hermanos nuestros, para toda la Familia de Sodalicio y también es un día de fiesta para la Iglesia en Arequipa». «Queridos Fernando, Jorge, Martín, querido Don Eduardo –en alusión al Vicario general del Sodalicio-, me uno a su alegría en nombre de esta Iglesia Diocesana de Arequipa, les expreso mi comunión plena a la Familia Sodálite y enhorabuena». «Para todos ustedes mi gratitud por la obra que el Sodalicio de Vida Cristiana está realizando en esta Arquidiócesis hace ya varias décadas y mi cercanía y fraternidad, mi cariño y mi apoyo incondicional a todas las obras del Espíritu Santo suscitadas a través de ustedes. Esta Iglesia en Arequipa, como repito se ha visto congraciada con su presencia». Mons. Javier del Río Alba, Arzobispo de Arequipa, Con ocasión de la Profesión Perpetua de tres miembros del Sodalicio Basílica Catedral de Arequipa, Perú 20 de noviembre de 2006
«Conozco a la Familia Sodálite desde sus inicios, cuando recién despuntaba por la década del 70, con Luis Fernando Figari... Con la gracia de Dios he podido seguir de cerca la obra del Espíritu Santo de esta realidad eclesial que Dios ha querido que surja en el Perú». Monseñor Javier del Río Alba, Arzobispo de Arequipa Con ocasión de la Misa Final del Congreso de Estudiantes Católicos Convivio 2006 Colegio Prescott, Arequipa, Perú 29 de octubre de 2006
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