|
Arequipa, 21/11/06, (NE).- En una intensa celebración Eucarística en una Catedral de Arequipa llena de bote a bote, tres miembros del Sodalitium Christianae Vitae realizaron sus compromisos de Plena Disponibilidad Apostólica a perpetuidad. La emotiva ceremonia tuvo lugar en el marco de las vísperas de la fiesta de la Presentación de la Santísima Virgen María.
Jorge Luna, Martín López de Romaña -ambos arequipeños- y Fernando Genú -de nacionalidad brasilera que viene ejerciendo sus labores apostólicas en Arequipa hace algunos años- dieron este importante paso acompañados de familiares y amigos de miembros de la Familia Sodálite que colmaron completamente la amplia Catedral de Arequipa. Entre los presentes se encontraba el Rev. Hno. Don Eduardo Regal Villa, Vicario General del Sodalitium Christianae Vitae. La Eucaristía fue presidida por Mons. Javier del Río Alba, Arzobispo de Arequipa, y concelebrada por Mons. Kay Martín Schmalhausen Panizo, SCV, Obispo de Ayaviri y varios sacerdotes. Durante su homilía, el Arzobispo destacó el testimonio de entrega de los tres profesos, invitándoles a «no tener lastres» que «de alguna manera obstaculicen» el ir «por todo el mundo, por todas las naciones a llevar esta buena Nueva de la Reconciliación». Asimismo, el Prelado dedicó parte de sus palabras a la Sociedad de Vida Apostólica y a su familia espiritual, diciendo: «He pensado, escuchando la Primera Lectura, que también en el Sodalicio ha bajado, ha descendido el Espíritu Santo. La Familia Sodálite es una obra del Espíritu Santo». «Pues ese mismo Espíritu que descendió hace dos mil años sobre los Apóstoles descendió también en el Perú, hace algo más de 30 años sobre un grupo de jóvenes, muy jóvenes entonces, y al igual que a los apóstoles les transformó la vida. Y desde Luis Fernando joven en esa época... y el grupo de jóvenes que lo acompañaron entonces empezó a germinar la semilla que el Espíritu Santo hizo fructificar con su sombra como fecundó a la Santísima Virgen María y comenzó a germinar poquito a poquito, casi sin darnos cuenta, una serie de realidades al interior de la Iglesia que hoy día conforman la Familia Sodálite que nació en Lima y que más o menos rápidamente cruzó las fronteras de la Arquidiócesis y poco a poco cruzó también las fronteras del país y que hoy día ya de alguna manera se extiende por toda la tierra». Señalando que es un testigo de los primeros pasos del Sodalicio y de cómo veía hacer apostolado en el barrio a los jóvenes de entonces, el Arzobispo de Arequipa añadió: «La Virgen María fue la que convocó a estos jóvenes y les dio esta fuerza, que en treinta y tantos años no solamente no han perdido sino que ha aumentado, esta fuerza de apostolado, esta fuerza de radicalidad evangélica que de alguna manera hay (que reconocer en estos jóvenes) que hoy día hacen su Profesión Perpetua, y que se han encontrado en este bello carisma, lo que de seguro les ha traído entre otras cosas una radicalidad evangélica que caracteriza a la Familia Sodálite». Igualmente destacó el Arzobispo la labor que el Sodalicio de Vida Cristiana está realizando en esta Arquidiócesis hace ya varias décadas y en diversos lugares del mundo. «Hoy es un día de fiesta, para todos los que estamos aquí, para estos tres hermanos nuestros, para toda la Familia de Sodalicio y también es un día de fiesta para la Iglesia en Arequipa», señaló el Arzobispo de la Ciudad Blanca, como se conoce a Arequipa por sus casas hechas de esa blanca piedra volcánica que es el sillar. En lenguaje fraterno señaló: «Queridos Fernando, Jorge, Martín, querido Don Eduardo -en alusión al Vicario General del Sodalicio-, me uno a su alegría en nombre de esta Iglesia Diocesana de Arequipa, les expreso mi comunión plena a la Familia Sodálite y enhorabuena». «Para todos ustedes mi gratitud por la obra que el Sodalicio de Vida Cristiana está realizando en esta Arquidiócesis hace ya varias décadas -dijo el Pastor- y mi cercanía y fraternidad, mi cariño y mi apoyo incondicional a todas las obras del Espíritu Santo suscitadas a través de ustedes. Esta Iglesia en Arequipa, como repito se ha visto congraciada con su presencia».
Tras dedicar unas palabras a recordar la magnitud del Sacrificio Eucarístico invitó a todos a ser «testigos de este acto sublime de amor y gratitud que estos tres jóvenes van a realizar».
|