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Chimbote, 04/09/07, (Noticias del Sodalicio).- Provenientes de diversas partes del país más de 40 obispos, centenares de sacerdotes, decenas de grupos parroquiales, hermandades y movimientos eclesiales asistieron a la clausura del IX Congreso Eucarístico Nacional celebrado en Chimbote. La plaza principal de Nuevo Chimbote, abarrotada de fieles, se convirtió en un enorme altar en el que se consagró el Perú a la Santísima Virgen María.
El magno evento —realizado el pasado 30 de agosto— mostró una Iglesia pujante y viva, una Iglesia entregada a Santa María y al Señor Jesús, una sola iglesia en la riqueza y diversidad de sus espiritualidades y carismas. Fue una extraordinaria experiencia de comunidad y eclesialidad en la que también participaron, con sumo entusiasmo, una gran delegación del MVC. Así, en un ambiente de expectativa, hermandad y alegría, los emevecistas participaron, con espíritu de oración, en la Misa de Clausura del IX Congreso Eucarístico Nacional, en el acto de Consagración del Perú a la Virgen María y en la procesión del Santísimo Sacramento. Numerosos emevecistas de todas las edades, provenientes de Lima, Chimbote, Trujillo, Piura y Cajamarca viajaron hasta el puerto de Chimbote para participar del Congreso Eucarístico iniciado días antes. «Llegamos hasta aquí, con mucha alegría, a los pies de la Madre de Dios, respondiendo al llamado de nuestros obispos. Queremos renovar nuestra opción por Jesús, y ser discípulos y misioneros de Cristo, tal como lo ha pedido el Papa Benedicto XVI en Aparecida», explicó uno de los muchachos de la delegación del MVC. Esta consagración mariana se realizó en el marco de las actividades por el IX Congreso Eucarístico Nacional, el cual contó con la presencia del Secretario de Estado Vaticano, Card. Tarcisio Bertone y decenas de obispos del Perú y del extranjero.
La ceremonia comenzó con una reflexión a cargo de Mons. Salvador Piñeiro, Obispo Castrense. «Contemplando a María seguimos a Jesús siendo testigos de su Evangelio», dijo el Prelado. También recordó que fueron los movimientos marianos quienes años atrás enviaron a la Conferencia Episcopal el pedido de esta consagración del Perú a la Virgen. Enseguida tuvo lugar el acto de Consagración que fue presidido por el Card. Tarcisio Bertone. A los pies de la, muy querida, imagen de la Virgen del Carmen, el Legado Pontificio, junto a los miles de asistentes, rezó: «Nos consagramos a ti. Deseamos ofrecerte nuestro afecto de hijos y nuestra confianza en tu solicitud maternal. En tus manos, oh Madre, depositamos los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de nuestro pueblo al que tanto amas. Deseamos reafirmar nuestra fe en Cristo. Queremos confiarte el futuro que nos espera».
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