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Lima, 30/11/07, (Noticias del Sodalicio).- En la ciudad de Chicha, más de 30.000 personas entre niños, jóvenes, adultos y ancianos, quienes aún viven en condiciones precarias, debido al terremoto del 15 de agosto, podrán celebrar una Navidad digna y solidaria con el apoyo de la Campaña «Seamos Esperanza».
Recordemos que esta iniciativa del Movimiento de Vida Cristiana (MVC) que participa de la espiritualidad del Sodalicio de Vida Cristiana, comenzó a socorrer a los damnificados de Chincha a pocas horas de acontecido el fuerte movimiento telúrico. Desde entonces, decenas de miles de familias han recibido una constante ayuda material y espiritual. «Seamos Esperanza» pudo canalizar de manera rápida y eficiente toda la ayuda confiada al MVC (más de 2.000 toneladas), gracias a una red numerosa de voluntarios católicos y donantes de buen corazón. Ello permitió responder ante la tragedia de manera organizada. Para este mes de diciembre, «Seamos Esperanza» ha preparado una gran campaña navideña que busca llevar nuevamente un mensaje de fe y esperanza además de ayuda material, acompañamiento espiritual, espacios de diálogo y juego con los niños y, catequesis para expresar el verdadero sentido de la Navidad en el Niño Jesús. Esta campaña navideña también va a promover la solidaridad con las familias a través de la «Caja del Amor». Son 5.000 familias e instituciones en Lima las que harán llegar una caja llena de alimentos para la Cena Navideña y para toda una semana. «Seamos Esperanza» es una campaña solidaria que ha extendido su ayuda a distintas zonas damnificadas en la provincia de Chincha. Los organizadores de esta iniciativa han informado que planean construir e implementar un Centro Solidario en Chincha, en el distrito «Pueblo Nuevo». Será con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las familias de la zona a través de varios programas de proyección y desarrollo integral. Entre otros servicios, este Centro ofrecerá cursos técnicos para que los pobladores tengan mejores capacidades laborales y participen de la reconstrucción de sus viviendas. Paralelamente se pondrá en funcionamiento un programa de salud para la gente que no goza de acceso a estos servicios, especialmente niños, ancianos y madres.
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