Vida y Mision
Noticias
En Familia
Reportajes
El SCV en los medios
Haciendo memoria
En comunión
Especiales
Galería de Fotos
Sodalicio Región Perú
Recursos
Publicaciones
Suscríbete
Enlaces
RSS
RSS
Google Search

Entrevista a Adriana de Piérola, participante en la JMJ Imprimir E-Mail

Entrevista a Adriana de Piérola, de la Asociación de María Inmaculada
Lima (Perú)

Tiene 20 años de edad  y cursa estudios de Comunicación en la Universidad de Lima. Viajo con el grupo de peregrinos de la familia espiritual del Sodalicio de Vida Cristiana, la Familia Sodálite

¿Cómo te decidiste a viajar miles de kilómetros para participar de la JMJ?

En un primer momento, cuando decidí irme de viaje no pensé en todo lo que significaba.  Definitivamente sobrepasó todas mis expectativas. El Señor se hizo muy presente en cada momento y lugar que visitamos, de manera que pude tener un encuentro muy lindo e intenso con Él. Asimismo ha sido una experiencia muy renovadora en mi fe, que ha hecho que mi amor a Dios, al Papa y a la Iglesia crezca mucho.

¿Cuál consideras que era el espíritu que se vivió durante esos días?

Ya desde Roma se veía a grupos de personas que peregrinaban hacia Colonia. Se vivía en las calles un ambiente de fraternidad y alegría contagiantes. Había una expectativa que resonaba en el interior de cada uno de nosotros. Ya en Alemania fue algo muy emocionante y poco común. Los peregrinos nos distinguíamos fácilmente por la mochila y la credencial que todos llevábamos puestas. Había barras “comunes”. Alguien comenzaba a gritar “beeee-nedetto” y todos seguíamos. Nos saludábamos de lejos con emoción, sabiéndonos hermanos en el Señor. Ahí la timidez y la falta de sociabilidad se vencieron: si tenías a tu lado a un peregrino de Polonia, de China, de EEUU, de África, de India o de Australia podías entablar inmediatamente un diálogo, dejando de lado las barreras por la carencia en el conocimiento de idiomas. La gente se mostraba generosa y amable, intercambiaba recuerdos y direcciones de correo electrónico. En los momentos más intensos y de oración también podía verse la reverencia, la piedad y la calma que invadía a la gente por la gracia derramada.

¿Qué es lo que más te impactó de las palabras del Papa?

 Adriana con Gianfranco Castellanos y el diácono Sebastian Hannig

Una de las cosas que más me gustó fue la meditación que hizo entorno a una frase del pasaje bíblico. Él decía que al igual que los reyes magos regresaron “por otro camino”. Efectivamente, después de encontrarnos con el Señor debemos hacer un cambio en nuestras vidas. El también dijo en el Ángelus el domingo después de la misa de clausura: “volvéis a vuestros Países llevando en vosotros, como los Magos, la alegría de haber encontrado a Cristo, el Hijo del Dios vivo” y  “ahora que lo habéis encontrado, continuad adorándolo en vuestro corazón, siempre dispuestos a dar razón de vuestra esperanza”.

Otra frase que me gustó mucho fue: “los santos son los verdaderos reformadores”, que dijo en la Vigilia en el Marienfeld. Éramos tantos jóvenes que en nuestra búsqueda descubrimos a Cristo como el camino a nuestra felicidad y que queremos cambiar el mundo, que creo que es algo que debemos recordar. Sólo podremos cumplir esta meta si somos santos y debemos esforzarnos todos los días para serlo.

¿Cuáles consideras que han sido las experiencias más edificantes y que te han hecho crecer en tu vida cristiana?

Cada encuentro con el Papa fue para mi algo que me marcó interiormente. Primero en el Angelus en Castelgandolfo, luego en la Audiencia en Roma, después en el Barco acompañándolo en su llegada a Colonia por el Rin y finalmente en el Marienfeld en la Vigilia y en la misa de clausura. Benedicto XVI es el Vicario de Cristo en la tierra y creo que ha podido compartir un poco de la gracia que Dios ha derramado sobre él.  Ver su mirada tan acogedora tierna y dulce, llena del amor, irradiando la presencia de Dios fue algo que me demostró que el Papa es un verdadero Pastor de la Iglesia. Además sus palabras fueron muy apelantes, ya que realmente tocaban nuestro interior, nuestro corazón. Por otro lado, el estar con mi familia espiritual también me ayudó mucho a verme más a mi misma a descubrirme llamada por Dios a ser santa a través de nuestra espiritualidad.

¿Alguna experiencia que contar?

 Una de las experiencias que más me gusto fue poder estar en uno de los barcos que acompañó al Papa en su llegada a Colonia a través del Rin. Fuimos más de 40 miembros de la Familia Sodálite, que vestidos con trajes típicos del sur y centro de América estuvimos toda la tarde del jueves en la embarcación de nuestro continente. Nosotros no sabíamos cómo iba a ser exactamente,  porque nos dijeron que el barco iba a ser más chico y que solo íbamos a estar nosotros, pero nos dimos con la linda sorpresa de poder estar esas 6 horas con muchísimos cardenales y obispos de América. Fue un regalo del Señor acercarnos de manera tan clara y tangible a la Iglesia, con los pastores que nos guían. Para mí, en especial, tuvo esto un gran valor, porque a pesar de todos los obstáculos que tuve que sortear para subir al barco (mi traje típico nunca llegó de Lima, perdí el tren que nos llevaba al lugar, etc.) pude llegar a tiempo. Durante todo el trayecto en el Rin , estuvimos cantando, rezando y conversando con los cardenales y obispos, que fueron muy buenos y paternales con nosotros, y para cerrar con broche de oro, el Card. Oscar Rodríguez Madariaga de Honduras, al ver cómo nos gustaba cantar, se nos unió y nos enseñó dos canciones.

Ver más fotos de la JMJ

Noticias Sodálites - Lima, 05/09/05


Familia Sodálite | Sodalicio Región Perú
Copyright 2008 - Noticias Sodálites. Todos los derechos reservados.