Policlínico Sagrada Familia

«La compasión de Jesús por el hombre necesitado, han de hacerla propia los Pastores y miembros de la Iglesia, cuando  ─como en esta "Villa El Salvador" y en tantos otros "pueblos jóvenes" del Perú─ advierten las llagas de la miseria y de la enfermedad, de la desocupación y el hambre, de la discriminación y marginación. En todos estos casos como el vuestro, no podemos ignorar los rasgos sufrientes de Cristo, el Señor, que cuestiona e interpela».

S.S. Juan Pablo II, Mensaje en Encuentro con los pueblos jóvenes. Lima,
Villa el Salvador, 5 de febrero de 1985.

La pobreza es, de manera particular, uno de los dolorosos fenómenos sociales de nuestro tiempo que va haciendo del nuestro, un “mundo desagarrado hasta en sus mismos cimientos” como señalaba el querido Papa Juan Pablo II. Esta dura realidad se hace muy palpable en la ciudad de Lima, Perú, en donde las realidades de miseria y escasez son muy cotidianas, y se encuentran en no pocas zonas de la urbe.

El distrito de San Juan de Miraflores está ubicado al sureste del centro histórico de la capital, en el llamado Cono Sur de Lima. En los inicios del distrito, fueron familias de escasos recursos económicos, emigrantes de la zona andina, las que comenzaron a instalar sus esteras en las entonces deshabitadas Pampas de San Juan, y aunque se pueden seguir encontrando allí numerosos lugares de extrema pobreza, es un distrito pujante, que va saliendo poco a poco de su situación a pesar de sus pobres inicios y de la situación económica del país.

En este distrito encontramos una hermosa obra, fruto ciertamente de la gracia del Señor y de la cooperación humana. Es el Policlínico Sagrada Familia. Este Centro de Salud, es una iniciativa nacida en el Sodalicio de Vida Cristiana, como una concreción de nuestro acento en el trabajo con los más necesitados.

Desde sus inicios la Iglesia ha estado involucrada en la ayuda a los hermanos más necesitados, y por consecuencia los enfermos han tenido un lugar privilegiado en su acción caritativa. El Sodalitium Christianae Vitae, como porción de la Iglesia, ha priorizado el tema de la salud de nuestros hermanos y hermanas que en su pobreza muestran el rostro sufriente del Señor.
 
Un buen grupo de las iniciativas de la ayuda social dentro de la Familia Sodálite se concretan en la asociación Solidaridad en Marcha (SEM). Ella busca salir al encuentro de los más pobres, creando condiciones de vida adecuadas a la dignidad y derechos de la persona humana. Para ello SEM implementa programas y servicios en las áreas prioritarias de salud, educación, desarrollo y ayuda solidaria. Todo esto se hace posible gracias a la cooperación de voluntarios, empresas e instituciones que viven la solidaridad cristiana con los pobres. Hoy con el correr de los años, se ha difundido en varios países donde esta presente la espiritualidad sodálite, la cual se ha hecho vida en numerosos centros y proyectos, dentro de los cuales esta el Policlínico Sagrada Familia.

Historia

Este Centro de Salud fue creado en el año 1992 y está construido sobre lo que fue un arenal. Como cuenta una vecina del lugar, “era un sitio que nadie quería, un sitio despreciado, porque había desmonte”. Hoy, el lugar constituye un conjunto de pueblos jóvenes y de asentamientos humanos (AAHH). Precisamente, el Centro está ubicado en el Asentamiento Humano «Alva y Alva».

Esta iniciativa nació al calor de muchos esfuerzos. Se contó con la ayuda especial del P. Norberto Schady que junto con el tesón de un grupo de médicos de la Familia Sodálite pusieron en marcha este noble proyecto. El Dr. Renzo Paccini, médico sodálite,  que actualmente trabaja en el Policlínico nos cuenta un poco sobre los inicios:
 
«El Policlínico tiene más de 11 años como centro médico, de los cuales los primeros años fueron comenzar en una zona que no tenía ni siquiera instalaciones sanitarias, ni luz. Se comenzó con una choza de esteras. Gracias a la ayuda de diversas personas instituciones comenzamos a construir con material noble, hasta alcanzar la actual dimensión del proyecto.

«Al principio se daba atención básica, indispensable para la población, porque no había tal servicio en la zona. Gracias a Dios, se consiguió el apoyo del “Comité de Médicos Alemanes para el Tercer Mundo” para emprender la obra que se hizo en dos etapas.»

«Nuestra visión del proyecto es no sólo hacer una labor de salud asistencial humana, sino que la meta fue hacer un servicio con altos estándares de calidad, las nuevas técnicas de cómo establecer un buen servicio, sin perder nunca nuestra esencia: que es la promoción humana, la dignidad de las personas y la evangelización.»


Una aproximación a lo que es el Policlínico

Esta obra solidaria ha sido edificada con el aporte de diversas personas e instituciones, así como entidades preocupadas por ayudar a los hombres y mujeres desposeídos en los países del tercer mundo.

El objetivo fundamental del Policlínico nace dentro de los acentos apostólicos del Sodalicio y se nutre de la espiritualidad sodálite. Son muchos voluntarios y los médicos de buena disposición y voluntad, que identificados con esta espiritualidad, que sensibles al sufrimiento de los hermanos y de las hermanas necesitadas se han venido vinculando a esta obra a través de los años, haciéndola posible. En total todos los voluntarios en el Centro vienen a ser más de 150 personas, contando médicos y demás miembros del personal. En esa perspectiva, la caridad y la solidaridad, que se expresa en la  asistencia y la promoción humana ocupan un lugar de gran importancia donde se hace concreto el seguimiento al Señor Jesús en el mundo de hoy.

La buena atención que da el Policlínico se manifiesta en la gran cobertura de atenciones que alcanza, que ha ido creciendo a través de los años. El promedio en este año, ha sido de aproximadamente 15 mil atenciones mensuales.

Paola Huapaya, emevecista, y actual administradora del Policlínico, nos habla al respecto: «En el inicio, atendíamos un promedio de 700 pacientes al mes, en consulta y un total de atenciones más o menos de 2 mil. Cuando hablamos de atenciones, hablamos de todo tipo de servicios que ofrecemos: la consulta médica, más los exámenes o procedimientos dentales. Ahora, 4 años más tarde, atendemos entre 4 mil y 4 mil 500 pacientes al mes y tenemos más de 12 mil atenciones mensuales.»

El trato personalizado y respetuoso del paciente, la atención directa, la extensión de los servicios y demás actividades relacionadas con la salud y la promoción del ser humano, son parte del estilo del servicio del Policlínico Sagrada Familia.

Graciela Hidalgo Shipiyauri paciente de 50 años señaló que el Policlínico «tiene una atención personalizada y es por eso que he venido. Tienen una muy buena atención, los doctores dan un servicio excelente, minucioso, muy agradable, se toman su tiempo con el paciente. Aparte que las tarifas son módicas, muy módicas.» Héctor Cano Narrea de 35 años afirma estar contento con el servicio que le brindan porque «más que todo porque me han atendido rápido, limpio y  se ve que las enfermeras y los doctores están preparados». . César Augusto Torres agrega « me parece muy bien el servicio, son muy atentos, muy serviciales».

Servicios que ofrece

Ante todo, hay que resaltar que un policlínico es la unidad de diversas especialidades médicas ambulatorias (no incluye ningún tipo de operaciones). También se hacen exámenes auxiliares, servicio de laboratorio, rayos-x, mamografías, ecografías, servicio dental, farmacia, entre otros. Las especialidades que ofrece actualmente el Policlínico son:

 Cardiología
 Dermatología
 Gastroenterología
 Ginecología
 Medicina Interna
 Neumología
 Neurología
 Oftalmología
 Otorrinolaringología
 Pediatría
 Psiquiatría
 Reumatología
 Traumatología
 Urología

Además del servicio de odontología donde se realizan además de curaciones, endodoncias, ortodoncias y prótesis dentales.

Un detalle que señala la importancia que viene brindando a la comunidad el Policlínico es que el servicio de mamografía que brinda es el único del populoso distrito de San Juan de Miraflores que cuenta con una población de 450,000 personas.

En defensa de la vida

Por otro lado, el Policlínico ha elaborado un proyecto llamado Salud de la mujer, el cual realiza servicios de control prenatal, regulación natural de la fertilidad y brinda consejería, para aquellas mujeres que se encuentran en embarazo, o que tienen dudas al respecto.

Vilma Taniyama, obstetra y emevecista, que labora en el Policlínico, nos da una visión panorámica del proyecto:  «Nace de la necesidad que vimos entre los pacientes, de un espacio más allá de una consulta asistencial. “Salud de la Mujer” trabaja con mujeres prácticamente de todas las edades. Trabajamos con ellas partes desde preventivas hasta asistenciales. Si bien trabajamos todo lo que es embarazo, control del embarazo y todo lo que es control asistencial, también trabajamos una parte muy importante que es la consejería, tanto con adolescentes, con personas adultas, como con mujeres mayores.»

«En adolescentes trabajamos todo lo que son temas de sexualidad y trabajamos mucho lo que es el valor de la vida. La consejería que nosotros le brindamos es el hecho de que tengan un recto uso de su sexualidad y puedan valorar al niño que van a tener. Prevenimos abortos y otras amenazas a la vida. En parejas de esposos, todo lo que son métodos naturales, tanto con las personas que de repente quieren un tiempo no tener bebés, como a las que están buscando un bebé, las orientamos. En personas mayores, trabajamos el tema de la menopausia y de autoestima. Trabajamos en coordinación, pues “Salud de la Mujer” no es una isla, sino que trabaja integrando psicología y otras especialidades.»

Educando para servir

En el marco de la educación, aspecto importante dentro de las labores de Solidaridad en Marcha, el Policlínico cuenta con un centro de estudios que funciona en el tercer piso, en donde se forman asistentas o asistentes en geriatría. Son personas que van a cuidar a adultos mayores, y asistentas infantiles (que son mujeres orientadas al cuidado de niños). Este curso dura un año. Empieza con pequeños estudios generales para ir formando a cualquier persona (está dirigido a señoras, jóvenes, chicas o chicos, que si han terminado el colegio pueden estudiar) que quiera brindar este servicio. Se les va formando integralmente, tanto en la parte teórica como en la parte técnica.

Las prácticas iniciales se dan en el mismo Policlínico. Las prácticas más avanzadas se brindan en el albergue de ancianos en el Callao de Solidaridad en Marcha. Además se tiene un convenio con diversos albergues, uno de ellos con el colegio de discapacitados la Alegría en el Señor, a cargo de las Siervas del Plan de Dios, otra rama de la Familia Sodálite. De esta manera los estudiantes tienen la oportunidad de enfrentarse con todo tipo de pacientes. Parte importante de su formación, es que ayuden a los adultos mayores a lo que va a ser su encuentro con Dios Padre. Como nos decía una de las responsables: «Hay mucho sufrimiento que el adulto mayor no llega a comprender, un miedo que no debe serlo cuando hay fe y esperanza en quien es todo Amor. Entonces es muy importante irles ayudando y entendiendo, y que vean al estudiante como un auxilio que les da Dios.»

«Además, se realiza una labor solidaria con las personas de la zona, pues la mayoría del personal técnico, son del mismo lugar. Son personas que han ido aprendiendo con el tiempo y se han vuelto más técnicos y más capaces en su labor. Algunos de ellos ayudan también en el servicio a domicilio (cuando es requerido) que da el Policlínico a aquellas personas que no se pueden mover de sus casas y necesitan atención médica.»


Una “Sagrada” Familia

El Fundador del Sodalicio, Luis Fernando Figari, siempre ha alentado una aproximación integral al ser humano que salga al encuentro no sólo del hambre material que tienen los hombres, sino sobre todo buscando responder al hambre espiritual presente en sus corazones, al hambre de Dios. Es por ello que junto con los acentos de la cultura y los jóvenes, la opción por los pobres ha constituido un punto fundamental en la proyección apostólica del Sodalicio.

Al entrar al Policlínico lo primero que llama la atención es la imagen de la Virgen, la Inmaculada Dolorosa, que como Madre Nuestra está como protegiendo a todos sus hijos necesitados. Además encontramos varios cuadros con imágenes religiosas, entre otros elementos que resaltan cómo la piedad y la fe en el Señor van de la mano con el servicio solidario. Paola Huapaya,  nos comparte un poco cómo se expresa en el Policlínico la unión del trabajo con la oración:

«Nosotros acentuamos mucho nuestro Centro como un centro católico. No vamos a cerrar nuestras puertas ante nadie, pero sí hacemos mucha precisión ante lo que vivimos. Como te digo, rezando el Angelus, transmitiendo en lo cotidiano lo que nosotros como católicos (no de domingo, sino practicantes, activos, que viven su fe en el día a día) hacemos con nuestra gente, celebrando por ejemplo el Aniversario siempre con una Misa por el Policlínico (en la cual participamos todos), uniéndonos a las actividades que hace el Movimiento de Vida Cristiana en San Juan, teniendo rosarios todos los sábados (son al frente, en el parque y no son sólo para los que trabajamos acá, sino también para la comunidad, para la gente que vive por la zona), hacemos procesiones en las cuales acompañamos a la Virgen o al Señor de los Milagros, en fin. Son instancias en las cuales puedes nutrirte de la base espiritual para que puedas seguir con el trabajo.»

“La compasión de Jesús por el hombre necesitado, han de hacerla propia los Pastores y miembros de la Iglesia”. El servicio que realiza el Policlínico Sagrada Familia y todas aquellas personas que trabajan generosamente en él, puede considerarse como una respuesta concreta al llamado del recordado Papa Juan Pablo II, a vivir el amor preferencial por los pobres y los más necesitados, colaborando con ello en la construcción de la Civilización del Amor. 

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Lima, 30/09/05 - Noticias Sodálites